lunes, 11 de abril de 2011

“Quién entra al mundo del Apocalipsis tiene que estar preparado para muchas sorpresas”

En este blog también encontrará noticias y curiosidades respecto al Apocalipsis. Y antes de seguir con nuestro esudio de manera sistemática, haremos una pausa para presentar una entrevista que noticiasristianas.com, le hizo a Juan Stam sobre el Apocalipsis:

Juan Stam (78), oriundo de Paterson, Nueva Jersey, es uno de los teólogos evangélicos «latinoamericanos» más pertinentes de la actualidad. Aunque es estadounidense de nacimiento, se nacionalizó costarricense como parte de un proceso de identificación con América Latina que lleva más de cincuenta años. Está casado con Doris y tienen 3 hijos y 5 nietos.

Juan es Dr. en teología, por la Universidad de Basilea, Suiza. Es docente y escritor de libros, artículos y del Comentario Biblico Iberoamericano de Apocalipsis.

¿Cómo se inició su ministerio en Latinoamérica?
Luego de estudiar en Wheaton y Fuller estudiamos castellano, y aunque hacían falta profesores en el Seminario Bíblico de San José, nuestra misión muy sabiamente decidió enviarnos a realizar un pastorado rural en el noreste de Costa Rica, en el pueblo de Santa Cruz, esto ya hace más de 50 años. Esta experiencia fue extraordinariamente formativa para nosotros. En realidad, lo fue mucho más que los años de estudio en el aula. Allí aprendimos los dichos, disfrutamos los chistes y escuchamos las historias de los campesinos, nos enamoramos de la gente y de todo lo latinoamericano, y con eso también más de Jesucristo y de su evangelio. Desde entonces siento que llevo adentro un pastor campesino, mucho más que sólo un profesor académico.

¿Qué métodos de estudio de la Biblia Ud. recomienda a los pastores Latinoamericanos?
Me gusta recomendar tres herramientas para el estudio bíblico, porque he visto a través de muchos años lo valiosas que son.
La primera de mis herramientas para estudiar bien la Biblia es una lupa. La lupa nos servirá para examinar cada pasaje con el debido cuidado, o sea, “escudriñar las escrituras” como lo hacían los Bereanos. Eso nos ayudará a ver mucho mejor lo que realmente está en el texto que el Espíritu Santo inspiró y lo que no está, porque no aparece bajo la lupa. Y sin duda, habrá sorpresas.
Una segunda herramienta indispensable para el bueno estudio bíblico es un borrador (de pizarra y lo más grande posible). Un problema mayor en el estudio bíblico es que no queremos que la Biblia cambie nuestras ideas y nuestra vida. Es demasiado incómodo, y nos pone nerviosos. Claro, esos cambios tienen que estar sujetos a la Palabra; la lupa tiene que ir antes del borrador.
Finalmente, la tercera herramienta es un par de audífonos, para sintonizar la voz de Dios. No estudiamos las escrituras sólo para ser expertos en conocimiento bíblico, sino para escuchar al Señor, ser discípulos fieles y obedecer su voluntad. No bastan la lupa y el borrador; necesitamos también audífonos espirituales.

¿Cómo debería ser estudiado el libro de Apocalipsis?
¡Quién entra al mundo del Apocalipsis tiene que estar preparado para muchas sorpresas! El Apocalipsis es un libro realmente único dentro del canon bíblico y aún en la literatura universal.
En primer lugar los lectores modernos del Apocalipsis deben tratar de comprender el mensaje que el libro tenía para los creyentes del Asia Menor, en tiempos de Juan. Estudiar el trasfondo histórico, las claves hermenéuticas y el mensaje del Apocalipsis es un trabajo de toda una vida.
A pesar de la dificultad del paso de casi dos milenios desde que el libro salió a la luz, abundan los datos que ayudan a entender el mensaje central de todos los pasajes e incluso la inmensa mayoría de los detalles. A veces, sin embargo, es necesario simplemente confesar nuestra actual ignorancia ante ciertas frases del texto. Para otros detalles hay una o más interpretaciones posibles pero ninguna segura.
A menudo el trabajo de averiguar las diversas alternativas de interpretación, los pro y los contra de cada una, es arduo y lento. El Apocalipsis es para los valientes que se animan a buscar en el texto con la lupa; pero también es para humildes, para los que desean escuchar con suficiente respeto lo que realmente dice el texto inspirado.
Muchos creen entender este libro y tienen sensacionales explicaciones para casi todos sus detalles. Eso puede impresionarnos y hasta deslumbrarnos, pero surge un pequeño problema; cuando examinamos cuidadosamente el texto del Apocalipsis, muchas veces resulta difícil o imposible corroborar las interpretaciones espectaculares que pretenden dársele al libro. Algunas “profecías” (Hitler como el anticristo, Moscú como Magog, la Naciones Unidas como el caballo blanco) han resultado claramente equivocadas.

¿Cómo inició Ud. sus estudios del Apocalipsis?
El libro del Apocalipsis me ha inspirado durante más de medio siglo. Tanto personalmente como en los cursos del Seminario fui enfocando mi visión en este maravilloso libro. Una congregación rural de Costa Rica, me rogó a fines de la década del sesenta que les diera un mes de estudios del Apocalipsis. Fue el primero de muchos centenares de sermones y clases sobre este libro y sobre escatología, en la mayoría de los países de América Latina.
He aprendido lecciones valiosas de los hermanos, los estudiantes de seminario con los cuales estudiamos este libro, y de mi esposa Doris, compañera fiel en nuestro peregrinaje compartido. Fue una aventura muy desafiante la de preparar el Comentario Bíblico Iberoamericano, editado por ediciones Kairos.
¿Es posible entender hoy en día el Apocalipsis, Dr. Stam?
En contraste con el libro de Daniel, Apocalipsis es un libro abierto. El Cordero desató los sellos. Los creyentes que tienen sabiduría pueden entender el mensaje de esta profecía. Pero en este libro no debemos buscar sentidos futuros que el mismo Juan no hubiera entendido. Es bastante distinto de la impresión que muchos tienen hoy en día, y de la forma en que muchos suelen leerlo, como si el libro fuera un rompecabezas esotérico y como si la bendición prometida se dirigiera a los que fuesen capaces de resolver el crucigrama futurista, y poner en orden cronológico todos los eventos venideros para hacer un cuadro gráfico de todo el porvenir.
Lamentablemente la mayoría de los lectores modernos se acercan al Apocalipsis con muchos presupuestos equivocados que obstaculizan el entendimiento fiel de su mensaje. Muchas veces le hacemos al libro preguntas que el autor y los lectores no planteaban. A menudo insistimos en ver cosas que no están en el texto y, por concentrarnos en esas cosas que creemos ver pero no están, no percibimos las enseñanzas que sí están escritas.
El Apocalipsis fue escrito para ser entendido precisamente por los fieles comunes y corrientes de Asia Menor. No fue escrito para especialistas ni eruditos, quienes tendrían que explicárselo a la iglesia. Su sitio original no era el escritorio del experto sino la congregación en su lectura comunitaria.

Muchos ven en el Apocalipsis solo catástrofes. ¿Cuál es el verdadero mensaje presentado por Juan?
Algo raro ha pasado con este libro. Fue escrito para quitarles el miedo a los cristianos de Asia Menor del siglo I, pero ahora tiene el efecto opuesto: llena de miedo a muchos lectores. Ellos, que vivían amenazados, lo recibían como esperanza; nosotros que vivimos tranquilos, lo recibimos a menudo como amenazante. Algunos hasta sufren pesadillas con las dantescas imágenes de Juan, y predicadores oportunistas las explotan para ejercitar un terrorismo apocalíptico. ¡Al contrario: el Apocalipsis es un mensaje de esperanza en Cristo que debe llenarnos de gozo!

Pero, ¿Tiene el Apocalipsis algo que decirnos referente al futuro?
Es cierto que el Apocalipsis anuncia muchas cosas venideras que se extienden hasta el mismo fin del mundo. Habla de algunas cosas futuras que Juan no parece concebir como de su propia época, como por ejemplo una confrontación final que se llama Armagedón, la vendida del Hijo del hombre, el juicio final y la nueva creación. Negar todos estos elementos de escatología futura sería negar el claro mensaje bíblico del libro.
Pero también es cierto que esas enseñanzas futuras, por muy importantes que sean, no agotan el mensaje del Apocalipsis. De hecho, ni siquiera constituyen el mensaje central del libro. Si analizamos el Apocalipsis cuidadosamente, sin presupuestos que no surgen del texto mismo, descubriremos que la principal concentración del libro se enfoca sobre la situación inmediata en que las congregaciones del Asia Menor se hallan inmersas. En ningún momento deja atrás la realidad sociohistoríca de su época.
Todo el libro de Apocalipsis es un mensaje directo para sus primeros lectores. Juan describe acontecimientos futuros, pero en términos comprensibles para los lectores de su época. Nunca les hace entender que está vaticinando cosas que ellos no podrían comprender, tales como aviones, bombas, cohetes, petróleo, explosiones atómicas, computadoras, códigos de barras o microchips. Les habla claramente de temas y objetos que entienden, aun cuando describe realidades venideras.
Por lo tanto interpretar el Apocalipsis en términos de cosas que ni Juan ni sus lectores hubieran entendido, y que tampoco señalan las palabras del texto, es caer en un error grave.
Algunas recomendaciones para interpretar el Apocalipsis:
- Interpretar el Apocalipsis exegéticamente: Ser fiel al texto, y a lo que está escrito. No quitar, ni añadir.
- Interpretar el Apocalipsis históricamente: Conocer el contexto histórico de lo que ocurría en la época de Juan.
- Interpretar el Apocalipsis Cristocéntricamente: El tema central de todo el Apocalipsis es Cristo, el Señor. No las bestias ni el anticristo.
- Interpretar el Apocalipsis imaginativamente: Utilizar los ojos de la imaginación y todos los sentidos físicos para entender la riqueza de su simbología.
- Interpretar el Apocalipsis pastoralmente: El mensaje debe ser para orientar y fortalecer a la congregación, especialmente para infundir gozo, y esperanza en medio de crisis.
- Interpretar el Apocalipsis prácticamente: Para orientar la conducta ética de la vida de la iglesia. El mensaje tiene mucho que decir también a la comunidad a través de la voz profética de la iglesia sobre la justicia social y económica.

Fin de la entrevista.

Recuerde que todavía estamos en el versículo uno del capítulo uno. Esté pendiente porque en nuestra próxima entrega, daremos un vistazo a la palabra REVELACIÓN.

jueves, 3 de febrero de 2011

¡Ya no hay más revelaciones!

Hoy en día abundan personas que aseguran haber tenido revelaciones divinas. Hay gente que afirma haber muerto y conocido el cielo y el infierno, pero... ¿Qué tan ciertos serán esos testimonios?

El Apocalipsis comienza de la siguiente manera: " La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan, ..."  

Este primer versículo deja por sentado grandes verdades, y éstas han sido ignoradas por algunos escatólogos. Una de esas verdades es la que trataremos en esta ocasión:

En la primera década del siglo XXI, han surgido muchos testimonios de gente que ha muerto y ha conocido el cielo y el infierno, y luego han regresado con la noble misión del Señor Jesús para que testifiquen sobre lo que han visto.

Cualquier creyente sencillo (es decir que no lee la Biblia), cree todo lo que esas personas dicen y aseguran. No obstante si uno lee detenidamente el primer versículo del Apocalipsis, se da cuenta que la REVELACIÓN ya fue dada una vez y para siempre.

Una de las cosas que fácilmente se observa en el versículo es que se habla en tiempo pretérito: "que Dios le dio...", es decir, la revelación ya fue dada.

Fue dada a Jesucristo por el Padre, y Jesucristo la dio a conocer a su siervo Juan, y Juan por voluntad del Señor la plasmó en este libro para que todos la supiéramos.

Ahora bien, si la revelación ya fue dada, entonces ¿qué clase de revelaciones tienen esas personas de los testimonios? Lo único que cabe decir sobre ellos es: ¡Son charlatanes!

Desconozco los motivos por los cuales hablan de esas supuestas "revelaciones divinas sobre el cielo y el infierno". A lo mejor es para meter miedo en los corazones de los incrédulos y que así asistan a una iglesia (cosa que no funciona). Otra de las explicaciones que podría dar sobre esas revelaciones, es que hay muchos religiosos que son fanáticos, y a veces el fanatismo puede llevar a la persona a tener alucinaciones.

Supongamos que esas revelaciones son verdad, tomemos dos ejemplos famosos de esos testimonios: siete jóvenes afirman haber ido de la mano del Señor Jesús al cielo y al infierno... ¿Qué, al infierno? ERROR.

En el infierno no hay nadie todavía, lo que hay es un lugar de tormento para los incrédulos que aguardan el día en que serán juzgados y echados al lago de fuego. Estos siete jóvenes tienen un gran problema, están confundiendo el lago de fuego con el lugar de tormento.

Ellos también hablan sobre personas que están ahí por no haber dado fielmente sus diezmos... ¿Qué, se condenaron por haberse quedado con los diezmos? ERROR.

Nadie se condena por quedarse con los diezmos, se condenan por no creer en Jesucristo.

Bueno, dejemos de lado a los siete jóvenes, veamos hoy a una joven que afirma haber estado muerta 23 horas y conocer el cielo y el infierno. Ella dice que vio a Michael Jackson en el infierno ¿Para alguien es  relevante y revelador eso? Claro que no, todos los que no creyeron en Jesucristo para hacerlo su salvador se condenarán.

Podría seguir, pero no quiero aburrir a mis lectores, y creo que con eso basta para reconocer que: ¡ Ya no hay revelaciones!

La revelación ya fue dada, ya está en la Biblia. No tenemos que darle credibilidad a cosas que no están en la Biblia. Además, la mayoría de cosas que dicen esos charlatanes, ya  están en la Biblia, por lo tanto no tiene nada de novedoso ni revelador. Es suficiente con abrir la Biblia pues ahí está toda la verdad revelada.

Siga pendiente pues seguiremos el estudio de Apocalipsis. Todavía no hemos agotado el versículo 1. En nuestra próxima ocasión hablaremos sobre el significado de la palabra REVELACIÓN y también hablaremos un poco sobre los otros apocalipsis que existen.

Apocalipsis
http://apocalipsisporezequiel.blogspot.com
Ezequiel Barrera

viernes, 22 de octubre de 2010

Formas de interpretar el apocalipsis

Hay por lo menos cinco escuelas distintas de interpretar el Apocalipsis. De manera sencilla y breve quiero mostrarlas a continuación:

  • Escuela de los PRETERISTAS: Interpretan el libro a la luz del pretérito (es decir del pasado). Atribuyen el contenido a los hechos que se dieron durante el primer siglo, mientras Juan todavía estaba vivo.
  • Escuela de los HISTORICISTAS: Interpretan su contenido como la sucesión de los hechos en la historia, desde el primer siglo hasta la segunda venida de Cristo, la cual cerrará la cadena de la historia.
  • Escuela de los FUTURISTAS: Situan el contenido del libro en el final de los tiempos.
  • Escuela de los IDEALISTAS: Ven el libro como una maravillosa fuente de enseñanzas que demuestran que el bien siempre vencerá sobre el mal.
  • Escuela de los ELÉCTICOS: Son los que combinan todos los enfoques anteriores para interpretarlo.
Si tengo que decirme a seguir una escuela de interpretación, sin duda, ya he elegido la Eléctica. Pues no puedo aferrarme a una de las anteriores, porque si somos estrictos siguiendo la interpretación de una de las escuelas, estaríamos en un gran conflicto, pues no todo lo que interpreta una escuela es correcto, lo mejor es sacar provecho de las interpretaciones correctas de todas las escuelas y desechar lo incorrecto.

Ahora bien, mi intención es estudiar versículo a versículo el libro, pero si me pongo a introducirme al mismo, sería una faena agotadora tanto para el lector de este blog, como también para mí. Por eso prefiero pasar de una vez al capítulo uno, y en la medida en que vayamos avanzando, iremos entrando en detalles que por ahora he dejado en el aire.

¡Comencemos ya la aventura y experiencia apocalíptica! Acompáñeme en la siguiente oportunidad.

viernes, 1 de octubre de 2010

Mi deuda con los teólogos

Resultaría imposible pretender estudiar el Apocalipsis, sin recurrir a los comentarios que otros han hecho sobre el mismo. Por eso tengo una gran deuda con: R. A. Taylor, Mattew Henry, Mario Vega, Morris, LaHaye, Newell, Lensky, Juan Stam, entre otros.

Ellos de seguro ni saben que existo, sin embargo, he construido teología a partir de sus escritos y ponencias. Ese es mi anhelo con el estudio de Apocalipsis en este blog: que usted pueda construir teología a partir de lo que escribo aquí.

No tenga miedo de construir teología. Pues eso no es más que dejar que el Espíritu le guíe a la verdad para que comprenda de manera amplia y completa el apocalipsis, al mismo tiempo construir teología le ayudará a escuchar con gozo lo que Dios quiere decirle.

No hay cosa que deleite más, que estudiar las escrituras y construir teología a partir de su estudio.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

¿Te da miedo el Apolcaipsis?

He escuchado en muchas ocasiones: "Me da miedo el Apocalipsis". Pero... ¿Será que en verdad el libro es para asustarse? ¡NO, claro que no!

Es verdad que a muchos les aterra el libro, pero eso es porque su contenido es como las escenas de una película de suspenso y de terror. Sin embargo, el propósito de Dios al dejarnos en su palabra este maravilloso libro profético, no es infundir miedo por las bestias, el dragón y el cuarto jinete, sino decirnos que al final: EL BIEN SIEMPRE TRIUNFARÁ SOBRE EL MAL. Dios siempre triunfará sobre Satanás. Y aunque éste haga lo que haga, no podrá derrotar al Señor.

Por otro lado, la iglesia, la amada del Señor Jesús, será recompensada y estará para siempre con él.

En síntesis, de eso se trata el libro. Esa es la trama del Apocalipsis. ¿Verdad que no es para asustarse?

Dame la oportunidad de sumergirte en este libro a través de este blog y verás que terminarás con ganas de volver a  estudiarlo y fascinado dirás como el Espíritu y la iglesia: ¡Ven Señor Jesús! ¡Ven!

 Bendiciones, su hermano y amigo Ezequiel Barrera.